Aguileña común (Aquilegia vulgaris)


  • Familia: Ranunculaceae
  • Origen: Zonas templadas de Europa y Asia. 
  • Desarrollo: La base de hojas apenas supera los 50 cm de altura, aunque en el momento de la floración puede alcanzar fácilmente el metro de alto.
  • Follaje: Perenne.
  • Crecimiento: Medio.
  • Rusticidad: Muy rústica
  • Tipo de suelo: Suelos neutros o ligeramente ácidos, con buena aireación, que mantengan la humedad en verano.
  • Exposición: Semisombra. También se adapta bien a exposiciones soleadas mientras se mantenga una humedad relativamente alta.
  • Propiedades y usos: A las flores y semillas de la aguileña se le atribuyen tradicionalmente efectos afrodisíacos. También se han empleado en homeopatía para el tratamiento de trastornos nerviosos así como en diferentes remedios caseros por sus propiedades febrífugas, astringentes, depurativas y diuréticas, aunque dado su elevado grado de toxicidad (una dosis elevada puede llegar a producir la muerte por parálisis cardíaca) se desaconseja su uso interno.

De cualquier manera, la aguileña común es muy apreciada por su valor ornamental. Las delicadas flores, de color azul violeta, aparecen en la primavera. Se autosiembra con relativa facilidad en aquellos suelos que se mantienen húmedos durante la época estival. Para su cultivo tendremos en cuenta que se trata de una especie propia de los claros y las zonas limítrofes de los bosques templados (hayedos, castañares, robledales...), por lo que se desarrollará bien en cercanía de los árboles que le prestarán protección y un suelo más rico en materia orgánica. 

 

Aquilegia vulgaris
Aquilegia vulgaris