Grevillea x semperflorens


Grevillea x semperflorens

Grevillea x semperflorens

4,50 €

  • 0,5 kg
  • temporalmente no disponible


  • Familia: Protaceae
  • Origen: Híbrido de Grevillea thelemaniannaGrevillea juniperina, ambas especies de la flora australiana.
  • Porte: Frondoso y abierto.
  • Desarrollo: Puede alcanzará los dos metros de altura en suelo libre.
  • Follaje: Perenne. Hojas estrechas y lineales, de unos 3 o 4 centímetros de longitud.
  • Crecimiento: Medio.
  • Rusticidad: Soporta relativamente bien el frío (hasta -7ºC), siempre que no se exponga a heladas prolongadas.
  • Tipo de suelo: Sustratos con buena capacidad de drenaje, mejor si son ricos en materia orgánica. No muestra tendencia limitante en cuanto al PH del suelo, por lo que puede adaptarse a una amplia variedad de terrenos. 
  • Exposición: Sol. Una luz abundante nos asegurará un crecimiento óptimo y una floración más abundante. 
  • Usos en el jardín: Arbusto ornamental de floración muy duradera, ya que puede florecer de manera ininterrumpida con las condiciones de temperatura y luz adecuadas. Su porte informal resulta adecuado para jardines de bajo mantenimiento en los que destaque el colorido y cierto aspecto salvaje de la vegetación. Al igual que otras plantas del género, tolera la brisa marina y la salinidad, pero también se adapta a jardines de interior, con cambios de temperaturas más bruscos. Aunque se trata de una planta exótica, se integrará, tanto por sus requerimientos como por su aspecto, en la jardinería de influencia mediterránea, especialmente, por su generosa floración invernal en racimos pedunculados de flores de color rosa claro y amarillo con cierta tonalidad anaranjada. Desde un punto de vista paisajista, resulta idóneo en setos y macizos arbustivos de crecimiento libre, junto a otros arbustos mediterráneos que también florecen profusamente. Sus flores atraerán también a una rica variedad de insectos polinizadores. Al tratarse de un híbrido, no producirá semillas viables, por lo que no hay peligro de que pueda naturalizarse y escapar de los límites del jardín. Para su reproducción hay que recurrir al estaquillado.